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Paloma Chamorro y el Ser Disruptivo

Hacía mucho tiempo que no se sabía nada o casi nada de ella, y de repente nos enteramos que Paloma Chamorro se nos ha ido, en silencio y con discreción, como casi todo lo que la rodeaba.

Para quien no lo haya conocido “La Edad de Oro”, sólo decir que era un programa de los primeros 80’s, de cultura en general y música como plato fuerte, que semanalmente nos ofrecía maravillosas, locas y estrambóticas performances y entrevistas con los artistas del momento; desde los Smiths, Almodovar y McNamara, Loquillo, Radio Futura, Lou Reed pero también las Azúcar Moreno y los Chunguitos.

Paloma, con su peinado imposible, dirigía con maestría y mano firme el programa y las entrevistas a los artistas, muchos de los cuáles eran irreverentes, deslenguados o en algunos casos simplemente afectados, con poco que decir y más pose que otra cosa.

Lo cierto es que si algo caracterizó a aquellos años fue una cultura marcada por componentes innovadores en imagen, textos, ritmos y…provocación. Y el programa actuaba como fanzine audivisual de todo aquel memorable lío disruptivo. Sí, aquello era tan disruptivo como hoy es la revolución social de las redes ; pero también como lo pudo ser Goya, nuestro primer surrealista, o el Giotto, Picasso o Juan Gris.

Cualquier movimiento necesita su gurú del management, o su descubridor, como lo fue Khanweiler respecto al cubismo. Paloma hizo lo propio con la “Movida”. Ella era disruptiva en sí; y muchas de sus características personales las podemos grabar con letras de oro en el panteón de la Innovación:

• Tenía una avidez intelectual increíble. Eso la llevaba a estar abierta a todas las tendencias sin despreciar nada, aunque no entrase en sus propios parámetros. Pensemos que por edad, nació en el 49, no estaba tan cerca de los movimientos musicales que mostraba el programa.
• Experimentaba continuamente con ideas nuevas, y aprendía de los fracasos.
• Era educada con todas las personas que entrevistaba. Cedía el protagonismo a los demás, pero era capaz de ponerse firme con quien trataba de cruzar los límites personales que ella tenía.
• Al mismo tiempo era valiente. Tuvo muchos problemas con la censura, que al final acabo cargándose el programa; pero nunca se arredró y tomó decisiones de emisión muy arriesgadas para una cadena de televisión única. Obviamente hoy no tendría ningún problema con la dispersión de programación reinante. En definitiva se jugaba su salario con cada programa.

Gracias Paloma, has sido el mejor ejemplo de cómo la innovación no es una cuestión de edad; sino de actitud.

Andrés Ríos
Director de Marketing de Overlap

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