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¿Por qué las princesas Disney no tienen madre?

 

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Hoy he leído una cosa muy interesante que me ha hecho pensar y que estoy segura de que os hará pensar también.

Comparto mi lectura con vosotros:  Don Hahn, productor de Walt Disney Studios, en una entrevista que ha hecho para la revista americana Glamour  ha acabado con el misterio de por qué las princesas Disney no tienen madre….. Las protagonistas de La Sirenita o La Bella y la Bestia aparecen con sus padres, mientras que Blancanieves o La Cenicienta lo hacen con sus madrastras. Parece que la razón es la siguiente: «Las películas de Disney tratan acerca de crecer. Sobre ese día en el que asumes una responsabilidad. Por eso, aparecen personajes que crecen cuando les ocurre algo con sus padres. La madre de Bambi es asesinada por lo que él tiene que crecer; Cenicienta y Blancanieves tienen madrastras; Bella sólo tiene un padre que cuando se va, debe ocupar su lugar. Es cuestión de abreviar la historia».

Pues bien, el crecimiento del ser humano en cuanto a capacidades y habilidades se acelera cuando dejamos a la persona hacer las cosas por sí sola, intentar y errar, intentar y acertar.

Muchos líderes centralizadores creen que ayudan a sus colaboradores ejecutando por ellos, o junto a ellos, tareas.

Pero hoy, el día a día del mundo corporativo no es fácil, los proyectos son globales y digitales, con múltiples equipos multitask y virtuales, trabajando  más allá de las fronteras, lo que es más complejo y, puede que… más doloroso. Hoy las empresas exigen independencia, capacidad de realizar actividades fuera de nuestra zona de confort, gestionar proyectos y personas en varias lenguas y dispersas geográficamente, tomar decisiones a una velocidad diferente a como lo hacíamos antes, etc.

Por eso se hace fundamental que los gestores, sin importar su nivel, inviertan tiempo em formar, formar y formar para delegar y así, acelerar el crecimiento de las personas y del equipo.

Crecer es el objetivo que todo líder debe de tener con su equipo. Y eso supone:

  1. Enseñar a cuestionar, a pensar
  2. Direccionar constantemente
  3. Mostrar que existen otras formas de hacer las cosas
  4. Dar visión
  5. Clarificar que la forma en que trabajamos o hacemos las cosas es la nuestra, pero no la única. No atarles con amarras que les deje presos y les impida imaginar y crear.

En definitiva, debemos fortalecer a las personas para que busquen lo mejor de sí, dejando claro que nuestra experiencia y apoyo, siempre estará disponible.

 

Hagamos bien nuestro papel  y no dejemos que nuestros subordinados sufran el síndrome de Disney!

 

Cristina González
Directora da Overlap Brasil

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