Dirigir en tiempos de crisis

futuro_del_management

Pese a que este blog lo leen personas de todos los países, y en gran parte de Latinoamérica no se respira la situación por la que pasa Europa en general, y España en particular, me he permitido escribir este post porque su mensaje es atemporal y las ideas que en él pretendo transmitir pueden ser aplicables para cualquier tipo de empresa ahora y en el futuro.

En plena crisis, con unas perspectivas no muy claras de futuro, la realidad es que los paradigmas de la gestión de personas parecen estar todos en entredicho: Por ejemplo:

La gestión del talento (¿para qué si nadie se va a mover del sillón con la que está cayendo?
Liderazgo participativo (¿volvemos al concepto de «manu militari» y que nadie se mueva?)
Gestión de Millenials (45% de paro juvenil. ¡Que el «millenial» se adapte a nosotros y no al revés!)

 ¿Conocen a Dilbert? El personaje de las tiras cómicas, la mayor parte de las cuales están basadas en casos reales que le envían al guionista. Hay uno especialmente ilustrativo: El jefe de Dilbert comenta en una reunión con el Comité Ejecutivo que el año pasado las personas aparecían en primer lugar en la lista de prioridades de la organización; pero que este año estaban en octavo lugar. Dilbert le pregunta que hay en el número siete y el jefe responde: «El papel de Calco».

Por tanto ¿podríamos decir que las teorías de Management están en el congelador hasta que la crisis amaine? ¿Sólo entonces todos seremos talentosos, participativos, mentores?

Gary Hamel nos hablaba en su libro del Futuro del Management que los conceptos de management parecían no haber evolucionado desde el primer tercio del siglo pasado. Puede ser cierto, porque si cuando hay que ponerlos en marcha nos olvidamos de ellos, podrían estar 5 siglos inalterables, ¿para qué? ¡Si sólo se usan cuando las cosas van bien!. Pero la conclusión de Hamel es muy distinta. Él piensa en términos de Innovación en los Recursos Humanos.

Esto mismo lo podemos decir del talento en una compañía. ¿Deben las compañías arriesgarse a dañar su imagen de marca, cambiando valores de managementque son casi irrenunciables, poniendo en marcha planes de recortes, etc? ¿O deberían innovar en la gestión de las estrategias de management y buscar fórmulas creativas y alternativas que alteren lo menos posible las cifras del head count?

Ya sabemos que hay empresas en las que sólo los recortes garantizan su subsistencia; pero ¿se puede hacer algo antes de llegar a ellos? El problema de sólo pensar en el recorte es que las personas que trabajan en ellas perderán sus vínculos emocionales y dejarán la organización cuando vean el momento oportuno, eliminando el capital intelectual, que a día de hoy, en la sociedad del conocimiento parece el indicador clave de competitividad estratégica.

¿Cómo podemos reinventar nosotros la gestión de personas en nuestras organizaciones? Desde nuestros puestos de Dirección General, de Dirección de Recursos Humanos, de Dirección Comercial o Marketing, de Dirección de Formación. ¿Cómo podemos impulsar nuevas formas de pensar y hacer las cosas? ¿No es hora de poner en marcha de forma valiente todo aquello que nos han enseñado en los cursos que hemos pagado conscientes de que eran útiles?

 

Andrés Ríos

1 comentario
  1. Eva Astorga
    Eva Astorga Dice:

    Lean and Light
    Me gusta mucho la montaña aunque no paso de ser una mera aficionada a la escalada, con mucha más intención que arte. No dejo de sentir fascinación ante los escaladores que trepan por las rocas como si hubiera un camino pintado en ellas, pasito a pasito con decisión y destreza hasta la cima. Impresionante. Personas fibrosas que son capaces de levantar su cuerpo como si la ley de la gravedad no existiera para ellos.

    Aplicado al ámbito empresarial y respondiendo a la interesante reflexión de Andrés, creo que debemos tener una actitud de escaladores. Ser capaces de trepar por caminos verticales imposibles sin mochila, con seguridad y aligerados de todo aquello que nos lastra: nuestros prejuicios, la forma en que se hacían las cosas «antes de», pensando sólo en movernos pasito a pasito con decisión y soltura, sin miedo al resbalón y con agilidad para cambiar el pie y la mano si la piedra no nos sustenta. Porque abajo hay un compañero o una empresa que nos da seguridad y fiabilidad, porque nos han puesto a trepar porque creen en nosotros y si nos caemos… pues habrá que levantarse rápido!

    Personas Ligh en empresas Lean puede ser una buena combinación para llegar cada vez un poquito más alto. En los modelos formativos, lo mismo: itinerarios ligeros, fáciles de hacer, con tips y claves de resolución de problemas o situaciones en el día a día. De ahí que cada vez cobren más fuerza los conceptos de MOOC, PLE, Lean Learning, etc.

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