Educar para ser feliz

Hace unos días escuché una noticia en la radio que decía que en Estado Unidos una niña de dos años había salvado la vida a su madre. Al verla desmayarse, tuvo “la salida” de coger el móvil y –a través de una app- avisar a los servicios de emergencia. Me vino un pensamiento muy positivo: es increíble que un ser tan “chiquitito” se maneje de tal forma con la tecnología. Los niños de hoy en día nacen y crecen en un entorno que provoca que su competencia digital se muestre de manera natural.

Y a la vez me vino una reflexión a la cabeza: ¿qué pasaría si creáramos un entorno igual de cuidado y natural para conseguir que los niños supieran gestionar sus emociones y pudieran desarrollar sus competencias emocionales de esa forma tan natural? Mi respuesta sería que conseguiríamos que fueran más felices, hoy y en el futuro que les toque vivir.

Decir que nos encontramos en un momento de transformación donde los profesionales de la educación y las familias tienen la inquietud de “dar con la tecla” para educar a nuestros niños de forma integral donde el desarrollo intelectual y emocional vayan de la mano, es hoy en día una realidad.

En la actualidad, los paradigmas de aprendizaje han evolucionado tanto que requiere nuevos métodos de educación en general y de desarrollo de competencias emocionales en particular para conseguir que La «inteligencia intelectual» y las competencias emocionales vayan de la mano para conseguir esa ambición: educar para crear personas felices.

Queremos compartir contigo un modelo de desarrollo de competencias emocionales en entornos escolaresque busca ayudar a las instituciones a implantar de forma sostenida las competencias emocionales en el ADN de la institución y de las personas. Un modelo que aporta dos elementos de valor para las instituciones educativas:

  • Acciones para la implantación de competencias emocionales en el Centro.
  • Certificación por aenor que avala que la institución apuesta por ello y realiza acciones progresivas para mantenerlo en el tiempo.

Crear personas felices. Todo un reto al alcance de nuestra mano.

Haz clic en la imagen para ver un vídeo sobre el modelo, y  AQUÍ para conocer más detalles.

 

 

 

1 comentario
  1. un invitado
    un invitado Dice:

    Esther, está muy bien esto y lo he compartido con amigas que son profesoras o directoras en Colegios de Argentina, donde el pricipal desafío es que las familias no deleguen completamente la responsabilidad de la educación en las maestras o profesoras. Me parece que lo que cuentas puede dar ideas muy válidas para este sector

    Responder

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